En 1995 se elaboró un documento por el IETF que intentaba regular las comunicaciones en la red, este documento fue llamado RFC1855 (Request for Comments 1855). A partir de entonces, las distintas sociedades fueron elaborando sus propias reglas, e incluso designando a personas encargadas única y exclusivamente de su cumplimiento.
La netiqueta es un conjunto de normas de comportamiento que hacen de internet y las TIC, sitios más agradables, en donde la convivencia y el respeto mutuo son primordiales. Aunque representan un código de conducta, la netiqueta no fue ideada para limitar tu libertad de expresión, sino para indicar la mejor manera de comportarse usando las TIC. Gracias a ella podemos comunicarnos adecuadamente, mientras disfrutamos y aprovechamos de mejor manera las redes sociales, chats, videojuegos, foros, y las TIC en general.No hay una especie de policía virtual que vigile el respeto a las normas de netiqueta, nadie las impone. La netiqueta es un claro ejemplo del trabajo colectivo, la hacemos entre todos y para todos. Cada una de estas normas ha sido producto de nuestra comunicación a través de las tecnologías de la información y las comunicaciones, del deseo de hacerla cada vez más efectiva, clara y respetuosa. Y, como todos nos beneficiamos de ella, en nuestras manos está actuar de manera adecuada y pedir lo mismo de las personas con las que interactuamos virtualmente.- Regla N° 1: Recuerde lo humano – Buena educación
- Regla N° 2: Compórtate como en la vida real
- Regla N° 3: Sepa en qué lugar del ciberespacio está
- Regla N° 4: Respete el tiempo y el ancho de banda de los demás
- Regla N° 5: Forma de escritura
- Regla N° 6: Comparta el conocimiento de expertos
- Regla N° 7: Ayude a que las controversias se mantengan bajo control
- Regla N° 8: Respeto por la privacidad de los demás
- Regla N° 9: No abuse de las ventajas que pueda usted tener
- Regla N° 10: Excuse los errores de otros
Recuerda que todos somos humanos y por lo tanto, todos nos equivocamos. Nunca se debe juzgar a alguien por sus fallos. En todo caso, ayudarlo o sugerirle cuando se encuentre un error y nunca mostrar prepotencia al encontrar un fallo y mucho menos reírse de él.

